Restaurante "Les Caryatides"

El restaurante "Les Caryatides" debe su nombre a las dos estatuas monumentales de su entrada

Ocupa el gran comedor y la cristalera del palacete y puede unirse al salón dorado de espléndida decoración Luis XV. Ofrece vistas al jardín y ocupa el mismo cuando el tiempo lo permite. Tres grandes lámparas iluminan las boiseries y los retratos de familia. Las sillas con respaldo medallón de rejilla y la vajilla Gien con el monograma de Alfred Sommier dan la sensación de estar sentado a la mesa de la familia.

Una cocina elaborada y de temporada

Almuerzo y cena se sirven en un marco con cartas de nobleza históricas

La carta es reducida como referencia al menú único que se servía a los invitados de la familia. El chef la varía según los productos frescos de temporada y sus creaciones. ¡La salsa Soubise fue creada allí! Cuando hace buen tiempo, el servicio se amplía al jardín y sus terrazas.

El restaurante está abierto a cualquier cliente a mediodía y por la noche previa reserva.
Horarios: de 12:00 a 14:00 y de 19:00 a 22:00
Servicio de habitaciones disponible las 24 horas
Desayuno durante la semana de 7:00 a 10:30 y el fin de semana de 7:30 a 11:30
El fin de semana de 7:30 a 11:30

 

Carta Menú
Reserva

 

Bar y cristalera

El bar, abierto a cualquier persona, ocupa el antiguo salón de fumadores del palacete

Está situado en la prolongación del comedor y la cristalera, y da al jardín, al pie de las terrazas. El enorme espejo de época refleja una colección de planos originales del palacete. Hasta las 23h30, la gran lámpara crea un ambiente «claro obscuro» reflejándose en las paredes antracita y el parqué antiguo. Los exclusivos sillones bridge de terciopelo granate y el mostrador del bar de mármol rojo invitan a la relajación y la conversación.

Un jardín en el corazón de París

En pleno centro de París, el jardín privado es una prolongación del restaurante, el bar y tres salones

El jardín ofrece un espacio hecho de elegancia, calma y discreción para comer o tomar una copa. Por un lado, pueden admirarse las fachadas traseras clásicas del palacete y, por otro, las modernas creaciones artísticas de 14 metros de altura. Para eventos privados o reuniones profesionales, el jardín y sus terrazas ofrecen posibilidades de privacidad.

A la mesa del propietario

Un momento privilegiado en torno a la historia de Alfred Sommier

Para vivir realmente la experiencia de alojarse en un palacete familiar, será recibido por Richard de Warren de Rosanbo, descendiente de la familia Sommier y propietario del hotel. En torno a un almuerzo o una cena, recorrerá la historia de la familia y el palacete, que están unidas a algunas páginas de la historia de París y Francia. Será una oportunidad de encuentro y diálogo en todos los idiomas. Este servicio se propone previa reserva según un calendario y las condiciones de acceso en la consejería y la recepción del restaurante.